Honestly, have you ever seen anything like this?
No
Hace unos días un amigo de un amigo me pidió un libro. El título era algo así como "Cuestionario de personalidad para niños"... inofensivo ¿no?...¡los huevos! Debí intuir el peligro, olía a chamusquina.
Confiado, escribí a la biblioteca más cercana y pregunté por el libro. "Sí, lo tenemos, pero ven tú por él, ese tipo de libros no lo enviamos por correo. Otros sí, pero ese libro no se presta." Debí intuir el peligro, olía a quemado.
Incauto de mí, acudo a la biblioteca. Allí me atiende una amable señora con un ojo medio abierto y el otro medio cerrado. "Querido amigo, ¿tú quien eres?, ¿eres psicólogo?, ese libro no se presta. Pero, me han enviado un correo que dice que sí. Imposible." Debí intuir el peligro, olía a llamaradas ardientes.
"Mire, mire, aquí le enseño el correo. Vale, sí, tienes razón, pero ese libro solo se presta a psicólogos... Joer, pero no puede ser para tanto, si yo solo quiero... Espera, voy a preguntar a mi supervisora, no te vayas amigo y... cuídame estos papeles ultrasecretos que tengo encima de mi desordenada mesa..." Debí intuir el peligro, olía a volcán en erupción.
Llega la supervisora con pinta de mala malísima y con su mejor sonrisa me dice... "Verás, ese libro sólo se presta a psicólogos, amigo... si no eres psicólogo... ¿por qué te interesa ese libro? ¿eres psicólogo? ¿sí? ¿no?." Estuve tentado de decirle que sí, que era psicólogo pero que lo dejé porque no me entendía con Freud, ni con Rogers, y al único que entendí, alguna vez, fue al perro de Pavlov... Estuve tentado, lo juro, pero me acojoné y dije la verdad. "No, no soy psicólogo, y ya no quiero ser su amigo... además, leñe, a mí el libro ese, es decir, ESE LIBRO, me da igual... yo me voy a mi pueblo, buenos días señoras". Olía a puro infierno, huí.
Confiado, escribí a la biblioteca más cercana y pregunté por el libro. "Sí, lo tenemos, pero ven tú por él, ese tipo de libros no lo enviamos por correo. Otros sí, pero ese libro no se presta." Debí intuir el peligro, olía a quemado.
Incauto de mí, acudo a la biblioteca. Allí me atiende una amable señora con un ojo medio abierto y el otro medio cerrado. "Querido amigo, ¿tú quien eres?, ¿eres psicólogo?, ese libro no se presta. Pero, me han enviado un correo que dice que sí. Imposible." Debí intuir el peligro, olía a llamaradas ardientes.
"Mire, mire, aquí le enseño el correo. Vale, sí, tienes razón, pero ese libro solo se presta a psicólogos... Joer, pero no puede ser para tanto, si yo solo quiero... Espera, voy a preguntar a mi supervisora, no te vayas amigo y... cuídame estos papeles ultrasecretos que tengo encima de mi desordenada mesa..." Debí intuir el peligro, olía a volcán en erupción.
Llega la supervisora con pinta de mala malísima y con su mejor sonrisa me dice... "Verás, ese libro sólo se presta a psicólogos, amigo... si no eres psicólogo... ¿por qué te interesa ese libro? ¿eres psicólogo? ¿sí? ¿no?." Estuve tentado de decirle que sí, que era psicólogo pero que lo dejé porque no me entendía con Freud, ni con Rogers, y al único que entendí, alguna vez, fue al perro de Pavlov... Estuve tentado, lo juro, pero me acojoné y dije la verdad. "No, no soy psicólogo, y ya no quiero ser su amigo... además, leñe, a mí el libro ese, es decir, ESE LIBRO, me da igual... yo me voy a mi pueblo, buenos días señoras". Olía a puro infierno, huí.
Resumen:
no estoy detenido.... aún
no tengo el libro.... eso es seguro
no lo conseguiré hasta dentro de 6 años.... son los que necesitaré, como mínimo, para sacarme la carrera de psicólogo.... :(
Saludos
no lo conseguiré hasta dentro de 6 años.... son los que necesitaré, como mínimo, para sacarme la carrera de psicólogo.... :(
Saludos
