Hay zorros en la madrileña Casa de Campo. En un paraje con ese nombre lo extraño debería de ser la ausencia de animalillos, pero no. A los zorros los han grabado unos tipos cuya página web (aquí presente) demuestra que no se han gastado un duro en diseño gráfico (snif, snif),... Dejando de lado los consabidos chistes sobre la presencia habitual de Vulpes vulpes de raza humana en el lugar... el hecho de encontrar zorras (y zorros) no humanos en la Casa de Campo es preocupante por dos razones. Por un lado, muy jodido tiene que estar el monte para que estos simpáticos animales prefieran la gran ciudad. Es como si todas las ratas campestres, topillos rurales, ardillas pinariegas, conejos pueblerinos y demás víveres habituales se hubieran venido de vacaciones a la capi... Por otro lado, la casa de campo se va a llenar de urbanitas fotógrafos, despistados turistas y personajes similares en busca de la desdichada familia zorruna... qué Dios les pille confesados...
Os dejo con la escena que, a mi juicio, mejor remata esta historieta:
Suerte muchachos...

