Zorros, zorritos...

Hay zorros en la madrileña Casa de Campo. En un paraje con ese nombre lo extraño debería de ser la ausencia de animalillos, pero no. A los zorros los han grabado unos tipos cuya página web (aquí presente) demuestra que no se han gastado un duro en diseño gráfico (snif, snif),... Dejando de lado los consabidos chistes sobre la presencia habitual de Vulpes vulpes de raza humana en el lugar... el hecho de encontrar zorras (y zorros) no humanos en la Casa de Campo es preocupante por dos razones. Por un lado, muy jodido tiene que estar el monte para que estos simpáticos animales prefieran la gran ciudad. Es como si todas las ratas campestres, topillos rurales, ardillas pinariegas, conejos pueblerinos y demás víveres habituales se hubieran venido de vacaciones a la capi... Por otro lado, la casa de campo se va a llenar de urbanitas fotógrafos, despistados turistas y personajes similares en busca de la desdichada familia zorruna... qué Dios les pille confesados...

Os dejo con la escena que, a mi juicio, mejor remata esta historieta:



Suerte muchachos...

En moto


Era sábado por la mañana. Tenía boda y llegaba tarde. Último en llegar a su propia boda. Sus amigos le habían abandonado en un pajar, en un pueblo que no era el suyo. Cuando despertó de su borrachera llevaba puesto el traje nuevo, la corbata azul y los zapatos negros, relucientes. Rebuscó en los bolsillos en busca de tabaco... nada. Rebuscó en los bolsillos en busca de dinero... nada. Rebuscó en los bolsillos en busca de recuerdos... demasiados... pensó que sería mejor olvidar. Su última noche de farra, un dolor de cabeza del copón, la boca seca como la mojama y los ojos de serpiente en día de fiesta... Alzó la vista al cielo, maldijo y se encaminó hacia el pueblo. Encontró la moto, con las llaves puestas, a la puerta del único bar de la plaza. Él no era un ladrón... pero robó la moto y salió zumbando por la comarcal. Tenía una posibilidad... 

Yo le encontré en la carretera, le adelanté, tomé la foto que veis, e imaginé la historia que habéis leído...imaginé ésta y otras dos o tres... Es lo bueno de viajar sólo: tienes tiempo para imaginar...

Saludos

Cuatro años

Hola de nuevo. Cuatro años visitando este lugar de encuentro de ideas, músicas, literaturas, viajes... Una larga ausencia motivada por la falta de años, de lugares, de encuentros, de ideas, de músicas, de literaturas, de viajes... Muchas cosas se nublan, el día a día se pone un poquito gris, y no te queda más remedio que aferrarte a todo aquello, que no es poco, que de feliz tienes en la vida. Ayer mismo escuché que cuando estás condenado a una metafórica muerte, lo único que te queda por elegir es el modo en el que quieres vivir. Ahora que en días como hoy no está permitido tomarse un ratito de asuntos propios para disfrutar de la carne cruda... buscaremos la inspiración donde la inspiración resida y seguiremos coleccionando sentimientos, intentando evitar que los anestesiantes y las adormileras consigan vencernos. Un saludo.