
Un saludo
Cuaderno de bitácora mil y uno...

en miércoles, noviembre 11, 2009 2 comentarios
etiquetas: viajes
Os voy a contar lo que no he encontrado en mi viaje. El Cairo no tiene silencios, siempre está sonando. No tiene grafitis, sus paredes están sucias de suciedad, pero no de pintura. No tiene aire respirable, es una de las ciudades más contaminadas del planeta. No tiene pasos de peatones,... bueno, sí, los tiene, pocos, y nadie los respeta. No tiene semáforos,... bueno, sí, los tiene, pocos, y nadie los respeta. No tiene tristeza. No tiene espacio. No tiene frío, si sales al desierto por la noche, entonces sí que tiene. No tiene miedo. No tiene término medio, es fea y hermosa al mismo tiempo. No tiene edificios acabados, la última planta sin terminar para no pagar los impuestos municipales. No tiene olor,... mmm... espera sí, sí tiene olor, huele a humo de tabaco de manzana fumado en shisha. No tiene turistas caminando por las calles, están todos en los hoteles y en el Museo viendo momias, ahora veréis porqué; extraído de la "Lonely Planet":Puede sonar absurdo, pero el mayor reto al que se enfrenta la mayoría de los viajeros en Egipto es cruzar la calle en El Cairo. Las calles siempre están a rebosar y las normas de tráfico son algo de lo que los cariotas sólo han oído hablar, pero sólo en chistes. Se aconseja colocarse para que uno o más lugareños formen una barrera entre uno mismo y los vehículos; hay que cruzar cuando ellos lo hagan (normalmente no les importa que se les use como escudos humanos... aunque uno me miró mal cuando lo hice, supongo que porque iba con su chica y me acerqué demasiado a ella... aprendí y elegí mejor la siguiente vez: elegí a un tipo que llevaba dos cartones de huevos... ;)). Básicamente, el viajero debe confiar en que los vehículos le esquiven (te esquivan, sí, pero pitando como locos). Nunca hay que dudar una vez se ha puesto un pie en la calzada; hay que seguir cruzando como si se fuera el dueño de la calle. Es sí, conviene hacerlo rápido...
Esta guía no puede recomendar conducir en El Cairo; no sólo resulta una experiencia angustiosa, sino que también contribuye a los horribles atascos. Los conductores ignoran las señales y desprecian los frenos; los semáforos son sólo orientativos, a no ser que un policía se sitúe al lado (y entonces pitan y pitan y pitan, hasta que se va). Por la noche, algunos usan las luces sólo para hacer señales a los otros vehículos...
en miércoles, noviembre 11, 2009 5 comentarios
etiquetas: viajes
¿dónde estoy pasando el rato?
Os daré algunas pistas: Si eres mujer y viajas a este país has de conocer las siguientes "recomendaciones" de la guía "lonely planet":
Evitar mirar directamente a los ojos de los hombres, las gafas de sol, mejor
oscuras, mejor con espejos, pueden ir bien.
Hay que vigilar cuando se está en multitudes, puede que algún hombre se arrime por detrás.
Hay que evitar compartir caballo o camello con un desconocico.
Definitivamente, este país no es el mejor para un bronceado integral.
Puede resultar práctico aprender a decir "no me toque", "la'tilmasni"...
¿Más pistas? es un lugar caótico, ruidoso, diferente, ruinoso, impactante, caudaloso, singular, arenoso, impresionante, acongojante, y... acojonante, también.
Saludos desde... El Cairo.
P.D. iré poniendo fotos a medida que aumenten las conexiones a internet en el congreso...
en lunes, noviembre 09, 2009 2 comentarios
etiquetas: viajes
De vuelta a los 80. Las gallinas de nuestro corral disfrutaban de la vida en el enorme patio de la casa abandonada que había al lado de la nuestra, lugar conocido en la familia con el nombre de: dondetioprimitivo. Yo era el encargado de ir, cada mañana, en busca de los huevos. A parte de espacio, dondetioprimitivo había gallineros con las puertas abiertas, una vieja veldadora, un trillo, cribas, palas, sierras, algún que otro árbol, mucha maleza y mil recovecos donde las gallinas podían tener escondidos sus niales. Era como la selva del Amazonas para un niño que nunca había visto la selva del Amazonas, claro. Me tiraba un buen rato subido aquí y allá a la busca y captura de la preciadas presas. La misión tenía sus trucos, eh... si encontrabas un nial con huevos, había que recoger todos menos uno. Ése se quedaba de muestra, para que las gallinas volvieran a poner en el mismo lugar. Toda una ciencia... A veces encontrabas huevos largo tiempo abandonados, prueba de que otra vez, hace tiempo, no hiciste bien tu trabajo... y como había que ocultar las pruebas del delito... pues las ocultabas estampando los huevos "corrutos" contra la pared... ¡Aquí paz y después gloria!... Aunque en mi defensa diré que casi siempre hacía bien mi trabajo y volvía a la cocina con 10 o 12 huevos, según el día. A veces incluso los vendíamos.... los últimos que recuerdo, a 100 pesetas la docena...Mi madre: ¿Pero qué haces ahí subido?, ¡Baja ahora mismo!....
¡ZAS!, huevo a la Esther...
Mi abuela: ¡Ay este chico!, ¡es el demonio!, ¡Baja, a ver si te vas a caer!
¡ZAS!, huevo a la Angelina...
Mi madre otra vez: ¡Qué bajes he dicho!
¡ZAS!, huevazo...
Mi hermano: tú verás, eh, pero yo que tú bajaba
¡ZAS!, y ¡ZAS!, a este, dos... por no salir a jugar conmigo... ¡hala!...

en martes, noviembre 03, 2009 1 comentarios
etiquetas: fotografía
Los Rammstein... mmmmm, ¿os suenan los Rammstein?... sí hombre, son los del "Du hast, Du hast mich"... que sí hombre, esa música que bailas con el cuarto cubata... bueno, estos:en jueves, octubre 29, 2009 2 comentarios
etiquetas: música
Seguro que Sir Christopher Lee es buena persona, pero es que el hombre siempre hace de malo: Drácula, La Momia, Frankenstein, Saruman en El Señor de los Anillos, el Conde Dooku en Star Wars... Es un tipo que, claramente, da miedo. Quizás fue ese el motivo por el cual la foto que aquí véis, con niña, flor, y muñeca incluida, fue mi favorita en la muestra "El oficio de Mirar", de César Lucas. Es impactante ver al señor Lee en semejante pose tan, tan, tan... ¡humana!. La exposición puede verse en el Museo de Arte Contemporáneo de Madrid, hasta el 10 de Enero. Si tenéis oportunidad, no os perdáis la foto del gato de Carmen Sevilla... ;) ... yo, que fui con tres bellas muchachas, apenas si pude comentar esa foto... :( Por cierto, el título de la entrada se debe al color de las tres señoritas: una es rosita, otra es coloradita, y la otra es roja, pero roja, roja, roja.en martes, octubre 27, 2009 4 comentarios
etiquetas: fotografía