La ventaja de ser niño es que eres inmortal. La desventaja de ser niño es que has de pasar un montón de pruebas para demostrar que, efectivamente, eres inmortal. El más experto en este tipo de tareas fue mi amigo Moi. De niño, todo lo malo le ocurría a él... si alguien tenía que clavarse unas tijeras en la cara, Moi... si alguien tenía que ser atropellado por un coche, Moi... si alguien tenía que abrirse la cabeza contra una farola, Moi... Yo también me llevé lo mío, eh,... Repasemos lesiones: me clavé una punta en un pie al bajar a inspeccionar una bodega abandonada, casi pierdo un dedo al cortarme con una botella por intentar subirme a un camión abandonado, me abrí una brecha en la cabeza... mmmm aquí no estaba en ningún lugar abandonado, pero estaba pensando en ir a alguno, ¡fijo!. La realidad es que en un pueblo pequeño hay muchos lugares abandonados que atraen la atención de todo niño sin playstation, mountainbike, internet,... No es que mis padres fueran unos agarraos, eh,... es que todas esas cosillas divertidas aún no se habían inventado. Nuestra diversión era más "natural" y por supuesto, mucho más arriesgada. Creo que me pusieron dos o tres veces la vacuna del tétanos. Por cierto, nunca he sabido quién o qué era el tétanos... En mi pueblo, cuando caías lesionado de gravedad te llevaban a casa del practicante. Temible lugar cuya sola mención ha hecho estremecer a todo Campasperano que esté leyendo esto. La casa del practicante era un lugar terrible. Unas enormes puertas de madera daban paso a un recibidor de madera oscura, muy oscura. Allí te recibía la mujer del practicante. Tu madre le explicaba tu problema con muchos "ay este niño" intercalados entre sus frases. Te hacían pasar a una pequeña sala llena de instrumentos de tortura y allí esperabas tu destino. Jamás podré olvidar el olor de esa casa. Una mezcla entre cloroformo, aspirinas, pánico y tiritas... El señor practicante, cuyo rostro no soy capaz de separar del de Christopher Lee, llegaba al instante. Pausado pero seguro, te curaba y hala, a correr. Para que os hagáis una idea, a mi super corte en el dedo colgante, le dio 2 puntos de sutura... Hoy, en cualquier clínica de medio pelo, no bajaría de 20. Debe ser que las agujas de antes eran más gordotas... Con todo, lo más increíble era que allí, en esa casa de los horrores, vivieran dos niños... como nosotros... ¡increíble!... a todo esto.... ¿qué profesión es "practicante"?... Ay dios, que mal cuerpo se me está poniendo... de verdad.... voy a parar....
Te quiero Tata
Hace 4 horas





