
La semana pasada Google se acordó del
ratoncito Pérez. El simpático ratoncito Pérez, que trae regalos a los niños cuando estos pierden un diente y lo colocan debajo de la almohada, es uno de los pocos "inventos" españoles que han tenido éxito en otros lugares. El creador de la criatura fue
Luis Coloma, un jesuita que andaba por la corte de la Reina María Cristina allá por el 1894 y que recibió el encargo de escribir un cuento para el pequeño Alfonso (que sería el rey Alfonso XIII un tiempo después).
Hasta aquí todos, más o menos, nos sabemos la historia. Lo que muchos de vosotros no sabréis es que en Madrid hay una estatua, a tamaño real, en honor del pequeño ratón. Es la estatua más pequeñita de todo Madrid... y si queréis averiguar dónde se encuentra... os daré una pista... en el cuento del ratón Pérez se puede leer lo siguiente:
"Vivía ratón Pérez en la calle del Arenal, num. 8, en los sótanos de Carlos Prats, frente por frente de una gran pila de quesos Gruyère..."
Y es que Madrid es así... tan pronto te ponen una estatua del Diablo a 666 metros sobre el nivel del mar... como te esconden un ratón de cuento a 50 metros de la Puerta del Sol... Madrid me mata... me mata Madrid... ...
P.D.: sí, tengo fotos de la estatua del ratón... pero el que quiera verlo... ¡que vaya y lo vea!... :P