(The Fight) El combate. I.

"Tal vez todas las enfermedades estriben en una ausencia de comunicación entre la mente y el cuerpo. Ello es indudablemente cierto en el caso de una enfermedad tan rápida como es el knock out. La mente ya no puede transmitir ningún mensaje a las extremidades. El límite de esta teoría, expuesta por Cus D'Amato cuando era el entrenador de Floyd Patterson y José Torres, señala que un púgil con auténtico deseo de vencer no puede ser noqueado si ve venir el golpe, porque en tal caso no experimenta ninguna dramática ausencia de comunicación. El golpe puede causarle daño, pero no dejarlo fuera de combate."

Nueva entrega en nuestra serie de entradas sobre boxeo. Esta vez hablamos de literatura y concretamente de un libro, posiblemente el mejor libro sobre boxeo jamás escrito: (The Fight) El combate, de Norman Mailer, un tipo con una vida digna de ser contada: cocinero de guerra, inspirador de Jim Morrison, biógrafo de Lee Harvey Oswald, seis veces casado, nueve hijos... El combate habla sobre boxeo, en particular sobre un combate de boxeo, uno con nombre y apellidos: Rumble in the Jungle (El Rugido de la Selva), un hito deportivo, un acto político, un hecho histórico.

Allá por 1974 se enfrentaron George Foreman, campeón de los pesos pesados y Muhammad Alí, desposeído de su título por negarse a luchar en la guerra de Vietnam. Y por aquellas cosas del destino, se fueron a pelear a un país recién creado: el Zaire, para mayor gloria del nuevo dictador Mobutu Sese Seko Nkuku Wa Za Banga ("El guerrero todopoderoso que, debido a su resistencia y voluntad inflexible, va a ir de conquista en conquista, dejando el fuego a su paso", traducción casi casi literal)...

Los expertos, que en esto del boxeo son multitud, consideraban que nadie podría soportar el brutal ataque de Foreman, cuyas ocho peleas anteriores no habían pasado más allá del segundo asalto. George Foreman, 25 años, 40 triunfos en 40 peleas (37 por KO). La idea generalizada en las apuestas era que Alí no pasaría del tercer asalto:

"Poco antes de salir hacia el ring, Foreman juntó las manos con los componentes de su compañía pugilística - Dick Sadler, Sandy Saddler y Archie - en una especie de plegaria ritual que llevaban practicando (en ocasión de todos los combates) desde que Foreman se había alzado con el título de campeón en Jamaica -  escribió Plimpton -. Ahora volvieron a juntar las manos en el Zaire, y hasta Archie Moore, que mantenía la cabeza inclinada, empezó a pensar que tal vez fuera conveniente que rezara por la seguridad de Muhammad Alí. Y me dijo lo siguiente: "Estaba rezando con toda sinceridad para que George no matara a Alí. Sentía que era muy posible que así ocurriera"".

Muhammad Alí, antes Cassius Clay, 32 años, 44 victorias y dos derrotas, se había ganado el corazón de África que latía al grito de "¡Alí boma ye!" (¡Alí, mátalo!)

A las 3 de la mañana (10 de la noche en Nueva York) del día 30 de Octubre de 1974 en el estadio 20 de Mayo de Kinshasa (testigo de sangrientas represiones políticas), con un cielo amenazando lluvias torrenciales, comenzaron las hostialidades... 


Continuará.