Boxeo, ese deporte tan violento

Tengo un tío que hizo la mili en Sidi Ifni, y ese hecho, fortuito y posiblemente desafortunado, ha marcado mi relación con el boxeo... vais a ver. Sidi Ifni es una ciudad marroquí que hace unos 50 años era española. Mi tío tuvo la mala suerte de ser destinado a un territorio que los marroquíes querían "reconquistar". Y tuvo la desdicha de pasar una noche tumbado en una colina, frente al desierto, con un fusil apuntando a la nada, esperando que llegara "el enemigo"... El enemigo nunca llegó y, viendo los libros de historia, mi tío se libró de una buena. En fin, desde esa época mi tío siempre lleva encima una navaja (grande), y no le culpo. Yo, por si acaso, llevo una en el coche y otra en el bolsillo de la mochila cuando salgo al campo... solo por si acaso... Pero si yo hubiera vivido una situación como la mili de mi tío, igual siempre llevaba encima un AK-47... ¿Qué queréis que os diga?, en cuestiones de "echarle huevos a la vida" me fío de mi tío. Y a él le gusta el boxeo... dice que es el único deporte que merece la pena aprender... junto con el kárate... y como no dan kárate en la tele... mi tío, de vez en cuando, ve boxeo en la tele. Y a mi me parece fenomenal. Yo sigo intentando pillarle el truco. He de reconocer que me siento atraído por algo que no celebra partidos, encuentros o torneos... no, en el boxeo se organizan veladas, y según la RAE, una velada es una "reunión nocturna de varias personas para solazarse de algún modo", ¡no me digáis que no mola!
Esta es la primera de una serie de entradas sobre boxeo, ese deporte tan violento. El motivo principal es que quedan tres semanas, tres, (y un mes)... para la gran velada.... Floyd "Money" Mayweather vs. Manny "Pacman" Pacquiao, "la pelea más cara de la historia". Por lo que pueda pasar...¡No os lo perdáis!

Seguiremos informando.