te escribo para contarte las nuevas de este lugar que me acoge desde hace unos años. ¿Recuerdas mi última misiva? Pues bien, te cuento que al final me quedé en el pueblo, agazapado como liebre rodeada de podencos. Y aquí sigo. La podenca (me perdone la buena moza por semejante palabro) no ha vuelto a aparecer y yo, poco a poco, he ido saliendo de mi escondrijo... Quizás ha tomado mi silencio por respuesta y ha desistido, ¿qué se yo? El susto no me lo quita nadie, pero ¡hay que vivir!
Hablando de sustos... hace no mucho que hubo un terremoto en el pueblo. A buen seguro hubísteis de sentirlo en la Capital. En el pueblo no hubo heridos pero cayó, de uno de los altares de la Iglesia, la única virgen que teníamos (en la Iglesia, se entiende). Los daños son incalculables, pero cómo los devotos de la virgencita son muchos, han estimado que ni aunque el mismísimo obispo vendiera el obispado con todos sus bienes dentro tendríamos para pagar los desperfectos. Al parecer se trata de una talla de cuando reinaba Carolo. No te lo sé decir, en el pueblo no se habla de otra cosa, pero yo hace tiempo que no piso por lugares santos y los campos santos trato de evitarlos. Ya sabes que no me hace bien pensar en el porvenir.
Hablando de sustos... hace no mucho que hubo un terremoto en el pueblo. A buen seguro hubísteis de sentirlo en la Capital. En el pueblo no hubo heridos pero cayó, de uno de los altares de la Iglesia, la única virgen que teníamos (en la Iglesia, se entiende). Los daños son incalculables, pero cómo los devotos de la virgencita son muchos, han estimado que ni aunque el mismísimo obispo vendiera el obispado con todos sus bienes dentro tendríamos para pagar los desperfectos. Al parecer se trata de una talla de cuando reinaba Carolo. No te lo sé decir, en el pueblo no se habla de otra cosa, pero yo hace tiempo que no piso por lugares santos y los campos santos trato de evitarlos. Ya sabes que no me hace bien pensar en el porvenir.
En fin, que me desvío del tema del terremoto. Ha sido gran noticia en el pueblo porque ha salido el Cristeto en la radio. Te digo donde para que tú mismo lo puedas escuchar:
Por aquí no hemos entendido del todo la mofa que se traen los de la Capital... Debe ser que no están acostumbrados al habla. Aquí todos hablan poco más o menos así... En fin, la Juana dice que estuvo mu'bien.
Se despide de ti, tu hermano que te aprecia,
Muscleto.
P.S.: ¿has visto que esta vez no te he pedido nada? Las cosas, sin ir mejor, van... ¡qué no es poco!