Quejicas

No sé si os habéis dado cuenta, pero hay mucho quejica suelto por ahí. Gente que se queja por tener que ver 4 veces al día Pocoyó, pero que luego presume de hijos superdotados a la primera oportunidad. Personas que gruñen continuamente por su trabajo pero que jamás lo dejarían porque les encanta cobrar a fin de mes... (que se vayan a México, allí se cobra cada 2 semanas). Individuos que protestan por el atasco festivo camino del centro comercial al que acuden, obviamente, arrastrados por la sociedad (¡no te jode!). Los mismos que celebran los cumpleaños de sus niños en el McDowells y reclaman por la calidad de las hamburguesas... Se quejan de la lluvia porque moja y del sol porque ofende a la vista, de la arena de la playa porque se mete en las orejas y del agua del mar por ser salada... Buscan problemas porque sin problemas no sabrían vivir. Nunca están bien sin estar mal de palabra y sin estar nunca realmente mal. Desprecian la música que no escuchan y los libros que no leen... Sujetos que se quejan de unos porque están vivos y adoran a otros porque están muertos,.... y mil ejemplos más... en fin, gente que se queja de lo que tiene porque no sabe vivir de otro modo... lamentándose todo el santo día. Y si se juntan dos quejicas... puf... y si se juntan diez.... puf puf... y si ya son cientos... puuuuuuuuuuuuuuuuuf... Y aunque estoy hasta los mismísimos huevos de tanto quejica, en el fondo les envidio. Un quejica jamás se plantea cambiar las cosas, las acepta sin más, se queja de ellas, sí, pero su inmovilismo crónico triunfa siempre y él, o ella, feliz como una perdiz... Estoy casi seguro de que, con el tiempo, les darán un ministerio: Ministerio de Quejas, Lamentos y Desazones, regentado por el excelentísimo señor Ministro: Gemebundo Llorón.

Quejicas, que lo sepáis, me ha cansado de vosotros, no me apetece teneros cerca... de ahora en adelante, os voy a evitar y no pienso ir a vuestro Ministerio nunca jamás.... ¡y que viva la Primavera!.