La balsa de piedra

"... Repito la pregunta, qué es conocer, No lo sé, Y sin embargo puedes amar, Puedo amarte, Sin conocerme, Así parece..."

"...esta María Guavaira que tiene una manera de mirar que no es mirar sino mostrar los ojos..."

"María Guavaira está apoyada en el hombro de Joaquim Sassa, le tomó la mano, entre las pestañas asoman dos lágrimas, pero no de miedo por lo que está ocurriendo, fue el amor que así se le subió a los ojos".

La Balsa de Piedra
José Saramago

¿Qué pasaría si la península ibérica se rompiera por los pirineos y comenzará a derivar camino de América, rumbo a una utopía...? ¿qué pasaría?, no, en serio, pensadlo, ¿qué pasaría?... Los personajes de "La Balsa de Piedra", de José Saramago, son tan peculiares como peculiar es el planteamiento de la novela: José Anaiço, un hombre perseguido por una bandada de estorninos, Joaquim Sassa, un hombre que lanzó una piedra enorme al mar sin saber muy bien cómo, Joana Carda, una mujer que trazó con una vara de negrillo una raya en el suelo, y ahí sigue, la raya, sin poderse borrar, Pedro Orce, un farmacéutico que siente el temblor de la tierra, y un perro al que no saben qué nombre dar.

Algunos ya conocéis mi gusto por la literatura de José Saramago. Siempre me ha atraído ese modo tan especial de escribir, sin puntos, todo llenito de comas, esos personajes sabios, sobretodo las mujeres, y sus perros, especialmente Encontrado, uno de los perros que, siendo ficción, más real puedo recordar... y esos temas, resumidos en "¿qué pasaría si?".... ¿qué pasaría si la muerte dejase de matar?, ¿qué pasaría si todos nos quedásemos ciegos de un día para otro? ¿qué pasaría si luego volviéramos a ver?, ¿qué pasaría si encontrásemos en nuestra misma ciudad a una copia exacta de nosotros mismos, con el que no nos una ningún lazo de sangre?... Estos días, Saramago es noticia porque se ha reeditado uno de sus libros: La Balsa de Piedra. Esta vez lo han titulado: "Una balsa de piedra camino de Haití".

Dice Saramago que, por los muertos no podemos hacer nada y sin embargo: "Ahora, como siempre, nuestra obligación es cuidar de los vivos". Y para ello, los beneficios íntegros de esta nueva edición se destinarán a las víctimas del terremoto de Haití. Desde mi humilde punto de vista, no es una de sus mejores novelas, pero éso no importa en este caso. Todo el dinero irá a Cruz Roja Internacional en su programa de ayuda a las víctimas del terremoto.

Saludos, me voy a la librería.