¡Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos. Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y en el cielo. Muchas cosas oí en el infierno. ¿Cómo puedo estar loco, entonces? Escuchen... y observen con cuánta cordura, con cuánta tranquilidad les cuento mi historia.
El corazón delator

Se cumplían 200 años de su nacimiento y hace un año, hablamos del señor Edgar Allan Poe (aquí mismo). Pero no hablamos de una tradición que ha perseguido al cadáver del insigne escritor durante sesenta años. Un friki jamás identificado y denominado "Poe Toaster" colocaba en la tumba de Poe, todos los 19 de Enero, tres rosas rojas y una botella de coñac... sí señor... ahí queda eso. El pasado 19 de Enero, por primera vez en 60 años, ¡¡¡la tradición se rompió!!!. Por supuesto, lo interesante del caso es especular con el motivo de semejante noticia (o sería una no-noticia?¿). ¿La tradición ha muerto?, ¿se ha quedado sin pilas la tostadora?, ¿se ha ido a vivir a Jamaica?,...
Yo, por mi parte, creo que Toaster tuvo un mal 18 de Enero de 2010 y llegada la madrugada se bebió media botella de coñac, se comió sus tres rosas y se fue a dormir, pero... ¡la palmó! y se llevó el resto del coñac para brindar con su buen amigo Poe... Es mi teoría, pero admito otras ideas... ¿vosotros qué creéis?