Mi amigo Vicente es un tipo peculiar al que, de vez en cuando, le ocurren aventuras imposibles de describir... Hemos de considerar que el muchacho usa un lenguaje particular lleno de expresiones propias, inventadas, reinventadas, arcaicas, reformadas, o claramente obsoletas. La historia que quiero compartir con vosotros ocurrió hace unos días, cuando Vicente se fue a un chino a comprar... La situación fue más o menos así:
Vicente en el chino: "Dame una barra de pan, y si tienes huevos, una docena..."
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Un rato después, en el despacho de su curro se tomó esta foto:
Vicente en el chino: "Dame una barra de pan, y si tienes huevos, una docena..."
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Un rato después, en el despacho de su curro se tomó esta foto:

4 comentarios:
JAjaajjajaa
Lo que más mola es que SE LAS HA LLEVADO!!!! O_o
Sianakrom, yo también pensé lo mismo por un momento...pero si conoces a Vicente te das cuenta de inmediato que era lo normal, que se las llevase...¡¡¡menuda merendola!!! Y eso sí, los chinos, como siempre tan astutos, no dejan pasar ni una oportunidad para hacer negocio...se quedaría el tío más contento que la leche... ;o)
No has resuelto si se fue con los huevos, o no? Cosa muy importante, ya que necesitaría más de una docena para llenar las barras
Sianakrom, Loko, la duda no es si se llevó los huevos... que no se los llevó... seguro que no... la duda es... ¿cómo se las ingenió Vicente para que el chino le diera 12 (una docena) de huevos?
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