Contrastes

Después de la derrota del Estu (eliminados de la Copa del Rey el Sábado por la noche) andaba yo buscando soledades. Hacía semanas que deseaba subir a la sierra, y aunque no era el mejor día, allá me fui el Domingo por la mañana. Mientras caminaba sobre la nieve, pensaba en ese guía de montaña argentino al que abandonaron a su suerte, aún con vida, en el Aconcagua. El muchacho no tenía fuerzas para seguir... y allí se quedó, exhausto, sin otra esperanza que la muerte. Es feo que te abandonen, sobre todo si te abandona un amig@. Imagino que no había otra solución. ¿Se lo explicarían bien, o se irían sin más? ¿Les costó mucho decidirse? ¿Pensaría él que éso era lo mejor? Si un amigo te deja es porque es lo mejor... para los dos.... ¿no? Supongo que es algo que ha ocurrido más veces, pero esta vez lo grabaron. Cruel, seguro que sí, pero... ¿necesario? ¿inevitable? unos se quedan para que otros sigan... ¿no? ¿cómo lo veis?...

Como yo iba solito con mi soledad, nadie me podía abandonar. Lo malo de la nieve es que es traicionera: tú pones el pié y ella se va, y cuando te quieres dar cuenta tienes medio cuerpo enterrado en ella. Y entonces piensas que quizás no haya sido tan buena idea ir solo hasta allá arriba. Y te preguntas si te quedan fuerzas para salir del paso. Y confirmas que las cervezas de anoche no contenían ni un mililitro de vitaminas. Y prometes no volver a ese bar donde esa mujer cantaba en directo la canción de Roxanne. Y empiezas a preguntarte cuántos días llevarán sobre la nieve esas huellas que seguías... puf... Menos mal que al final, como no te queda otra, sigues caminando. Lo bueno de la ruta de hoy es que en algún lugar hay un mirador, y en ese mirador hay escritos algunos poemas:

"Bien sé que la tristeza no es cristiana,
que ayer siempre es domingo y que te has ido,
ahora debo reunir cuanto he perdido,
nieve niña eras tú nieve temprana

jugando con el sol de la mañana,
nieve, señor, y por la nieve herido
vuelve a sentir mi sangre su latido,
su pozo ciego de esperanza humana.

¿No era la voz del trigo mi locura?
ya estoy solo, señor, y ahora quisiera
ser de nieve también y amanecerte,

hombre de llanto y de tiniebla oscura
que espera su deshielo en primavera
y esta locura exacta de la muerte"

El autor es Luis Rosales y podéis encontrar éste y otros poemas en las rocas del mirador que lleva su nombre. Aunque claro, antes tenéis que subir hasta allí... ;), si queréis un hago un croquis... jeje.

Y después, como contraste a mi propia soledad, me he juntado a otros 15000 amantes del baloncesto para ver en directo la fiesta de la afición Vitoriana. Tau, campeón!!!. La verdad es que da gusto ver lo requetebien que se lo pasan estos muchachos... El año que viene, viaje a Vitoria, sí o sí.