
Comencé este blog hace tiempo para contar pequeñas cosas... un concierto, un libro, una obra de teatro, una película, un cuento mal escrito, un viaje, otro viaje, otro más... un buen comic, un recuerdo, ... Y ahora me doy cuenta: casi nunca he hablado de cosas serias. Las cosas serias quedan para la vida real, y esto, a fin de cuentas, es una especie de cibervida, que de real solo tiene aquello que vosotros queréis creer. Últimamente no me han ocurrido esas pequeñas cosas... desde hace unos días sólo me ocurren cosas grandes... la más grande de todas, curiosamente, es la más chiquita... pesó 3 kilos, midió 49 cms. y se llama Lucas.