Sesión continua

"¿Acaso creen ustedes que se puede caminar por la calle así, sin documentación, sin cartilla de racionamiento, feliiiiiiiiiiiiices?"

Eso de la sesión continua me sonaba a los años 50... hasta ayer. Con el amigo Vicente me metí en una sesión continua en la Sala Berlanga... precisamente a ver un homenaje al director que da nombre al lugar...
Lo más difícil fue llegar hasta allí. A la altura de la Calle Princesa nos dimos cuenta de que en el programa que habíamos recogido en la SGAE (vete tú a saber qué coño hacíamos nosotros en la SGAE...), anunciaba un ciclo de cine nórdico submarino para esa misma sala a la misma hora a la que nosotros íbamos a llegar... ¡jodo!. Irresistible. Finalmente Vicente tenía razón y allí no sabían nada de vikingas en bikini... sino que proyectaban dos pelis del señor Berlanga. Por motivos ajenos a la voluntad de los presentes, la primera peli (Esa pareja feliz) la vimos cortada... es lo que tiene ver una peli de 1951... que a veces no se les ve la cabeza a los personajes... Por motivos intrínsecos a la voluntad de los presentes, la segunda peli (El verdugo), no la vimos...... sino que nos fuimos a ver cómo la Benetton de Treviso le daba una paliza al Estu... ¡malditos! ... A ver si un día de estos tengo tiempo y pruebo de verdad lo de la sesión continua... Eso sí, no esperéis grandes afluencias ni jovenzuelos en las butacas... Creo que ayer fue la primera vez en la que yo (que ya no me acuerdo de cuando cumplí los 30), era el más joven de la sala... ¡ah no!, espera, que estaba por allí Vicente... ¡hay que joderse!... Ahora, una cosa tengo clara, en cuanto reestrenen lo de las nórdicas submarinas... ¡me apunto!