Ministerio de Curiosidad

No entiendo Halloween. A mi me educaron de otro modo, De la muerte nunca me reí. Yo, a la muerte, la lloré, y si alguna vez la recuerdo, la sigo llorando. Pero no nos liemos, esta es una entrada sobre fotografía. Contaba el camarada Iñaki su intención de conocer los secretos del arte fotográfico, o al menos, los secretos de su flamante reflex. Aseguraba, con buen criterio, que lo esencial es tener "ojo de buen fotógrafo". Un modo de "saber ver lo que los otros miran". Estoy de acuerdo. Aunque, no debemos olvidar que la foto ganadora del último concurso de vida salvaje del Museo Británico de Historia Natural tiene dos autores: uno, José Luis Rodríguez, el otro... el lobo que por allí pasaba...


Añadiré algo más: no solamente hay que dominar las opciones de tu cámara, ni basta con estar en el lugar adecuado en el momento preciso, y me atrevería a decir que de poco sirve encontrarse con un lobo saltando un cercado, sin tener lo más importante... ojos de niño. Volver a ilusionarse con las pequeñas cosas. No sentir nunca que todo está inventado, sino que cada imagen es nueva, diferente y original, única. Afortunadamente hay personas que jamás perdieron esa capacidad. Si puedes, rodéate de ellas.

Recuerdo unos versos que alguna vez leí y que, de algún modo, unen las dos ideas detrás de este texto. Dicen así:

Evitemos la muerte en suaves cuotas,
recordando siempre que estar vivo exige un esfuerzo mucho mayor
que el simple hecho de respirar.

P.D.: NOTICIA DEL 20 de Enero de 2010. El jurado ha decidido retirar el premio a José Luis Rodríguez. El motivo, que el animal de la imagen no era un lobo feroz sino un espécimen domesticado y alquilado por fotógrafos y cineastas... ¡timo!