de Belgrado a Novi Sad

Belgrado

Novi Sad











De Belgrado a Novi Sad se puede ir por autopista viendo un monótono paisaje de llanuras sembradas de campos de cereales. Yo no lo he hecho. Me he desviado (con mi flamante Toyota Yaris) para visitar algunos pueblos chiquitos y unos monasterios en el Parque nacional de Fruška Gora. Los monjes sólo te dejan ver las iglesias, pero yo me he colado hasta la cocina, nunca mejor dicho (ver foto explicativa con los jamones colgando...). Me he acordado de esa canción que decía:

"...El Curilla pide resignación, se invita a su casa y se come lo mejor...."

Y como pequeña venganza he comprado unos productos típicos a la competencia, es decir, a las mujeres rubias y simpáticas que los venden en las cunetas de las carreteras.

En Novi Sad los de la OTAN también se cargaron todos sus puentes sobre el Danubio... sí amigos, por aquí también pasa el Danubio. Y lo hicieron a pesar de que el gobierno municipal se oponía a Milosevic. Supongo que los americanos pensaron... ya puestos, ¿qué más dá?... Aquí venden unas camisetas muy chulas con un dibujo de uno de los puentes destruidos y una sóla palabra. La palabra es: "Why?".

Hay algunas costumbres serbias que no me gustan, os las contaré otro día, pero... cuando me vaya de aquí voy a echar de menos la música en directo en los restaurantes.

Saludos desde Novi Sad

P.D. La frase de hoy se la he escuchado decir a una chica que caminaba delante de mi. Dice así:

"...de chichi an...."

Y no tengo ni idea de lo que significa... se admiten apuestas.