envía dinero... he pasado todo el invierno comiendo patatas...¡joder!... juraría que esto lo he vivido yo antes.... esta historia me suena... en fin...
El motivo de la presente carta es informarte de mis últimos meses en este pueblo de extraño nombre. He pasado muchas tardes con un hombre llamado Oroncio. Era modisto, que es como un sastre pero con menos caché, y sabe un montón sobre el pasado de este lugar. Yo, que me creía con algo de sabiduría sobre los hablares de estas gentes, he quedado en evidencia. El señor Oroncio me ha puesto a prueba con el siguiente texto:
Esta es la conversación que mantenían en la cocina, la señora Burgundófora con sus hijas Frumencia y Pomposa, y más tarde, éstas con su tía Eustaquia...
-Escuchaime, hijas, lo que sus vua dicir: ¿qué sus paice si trayesemos un güen brazao de ramera yunaldadae perigallos y vayesemos encandilanduna güena chisquereta enelchupón? Questamos tos rilando de la cochura quihace, por questá caendo asperura yamás esta muescuro y no se destinguen vien los ojetos y las presonas, porquentra mu poca clarencia pol postiguillo. Miray, visus ancá la tia Ustoquia y decila que sus de los perigallos que tie debajo la barda. Venga, marchaisus deseguida y volví ascape, que pa luegües tarde.
Las hijas se fueron a casa de su tía Eustaquia y le dijeron:
- Tía Ustoquia, que ha dicho mi madre que vayésemos y trayésemos un brazao de ramera yunaldae perigallos pancandilar una chisquereta nel chupón.
Su tía Eustoquia les conestó:
- Miray hijas, si sus querís dir sus disvais, si sus querís destar sus destais, pero los perigallos y la ramera de la tia Ustoquia no sus la podís llevar, porquel tio Frumencio entuavía nohaescomenzao aescañar los perigallos de los cándalos. Pero pa que no sus marchis en desvarcio, entray con migo al cocedero, que sus doy unas melicianas pá que sus las comáis pá bocadillos.
Como podrás comprender, tu querido hermano no ha sido capaz de pasar la prueba... y es que no he entendido casi nada... yo que me creía docto en el hablar "parameño"... Como ves, es un pueblo complicado. "Entoavía" tengo que aprender mucho más de sus usos y costumbres. Me quedaré por aquí otra temporada... Te envío una foto de unos amigos que me he echado en el transcurso de estos largos meses...

Querido hermano Teo, te lo repito... envía dinero... estoy de patatas hasta la mismísima coronilla...
Se despide de ti, tu hermano que te aprecia,
Muscleto.
P.D.: esta noche ha llovido... mañana hay barro.