"Mientras el crepúsculo pintaba de lavanda el horizonte del Serengeti a
nuestras espaldas, pusimos rumbo una vez más a los kopjes Zebra. Nichols
y Peck seguían allí, con la manada Vumbi, que había pasado el día
descansando en la hierba y empezaba a rugir: primero una voz, después
otra y al final tres juntas, que resonaban a través de la llanura bajo
un cielo cada vez más oscuro y con una delgada luna creciente. Los
rugidos de los leones pueden transmitir diferentes mensajes, y el coro
de esa manada tenía un tono misterioso y solitario. Cuando guardaron
silencio, nosotros también esperamos una respuesta. Pero no la hubo."
D. Quammen
National Geographic
Sept. 2013.
Nick Nichols es uno de mis fotógrafos favoritos, lo cual no es mucho decir. Supongo que las fotos de Nichols impactan a cualquiera, y un tipo que ha tenido malaria 25 veces, pasa seis meses siguiendo leones, hace 200.000 fotografías de las cuales "solo" publica 13... o está loco o es un genio (posiblemente las dos cosas). Algunas de sus fotografías han colgado de mis paredes durante meses y meses. Uno de estos días le han dado un premio por la imagen de esta entrada. Parque Nacional del Serengeti: cinco leonas descansando con sus crías al atardecer, después de mandar a paseo a uno de los machos de la manada. El reportaje fue publicado en la revista National Geographic en Septiembre del 2013. Nichols quería mostrar leones como nunca antes se habían visto. Se fue a Tanzania y se llevó de todo: "drones" voladores, coches con cámaras, gafas de visión nocturna, cámaras infrarrojas (como la usada para la fotografía del premio), cámaras trampa... En este enlace podéis encontrar la historia completa y valorar si consiguió su objetivo: The Serengeti Lion.
Saludos
