En el verano del 82 hacía calor... mucho calor. A Brasil se lo había cargado Paolo Rossi con 3 goles. Siguiendo una lógica indiscutible yo me había hecho de Italia. Una tarde de ese mes de Julio, mientras estaba jugando contra la pared (Italia ganaba la final de la Copa del Mundo una y otra vez...) un señor de traje y corbata detuvo su coche frente a mi casa y me llamó. Recuerdo perfectamente el momento. Recuerdo perfectamente que detuvo el coche pero que no apagó el motor. Era un coche azul, de esos míticos, un Ford Mustang en mi recuerdo, posiblemente un Renault 8 en la realidad... El tipo trajeado del coche me ofreció caramelos morados con forma de mariposa. Para explicar lo que pasó a continuación hay que saber que Dennis Lehane tardaría 19 años más en publicar "Mystic River", y en consecuencia yo no sabía nada del peligro inherente a los desconocidos que te ofrecen caramelos.... de modo que me acerqué a la ventanilla y estiré mi mano. El tipo trajeado cogió un puñado de caramelos de una bolsa que tenía en el asiento del copiloto, puso su mano cerrada y llena de caramelos sobre la mía y me preguntó: ¿Hay más niños en el pueblo? Sí, respondí. Pensé que era una pregunta estúpida porque entonces mi mundo era mi pueblo y mi mundo era enoooorme y estaba lleno de niños. El tipo trajeado abrió su mano y dejó caer los caramelos. Aún así, para ser una persona que reparte caramelos a los niños, no parecía un buen tipo. Di las gracias, dije adiós y me fui a seguir dando balonazos a la pared de mi casa, Italia tenía que zumbar a los Alemanes... sí o sí... Italia tenía que ganar a los Alemanes para vengar a Battiston...
Después de esto juré que jamás sería de Alemania... A veces sueño con el tipo del coche. En mi sueño tiene la cara, y los pelos, de Harald Schumacher...