Fin de semana de carreras populares en Campaspero. La media maratón (XXIX edición), está bien, pero era mucho más divertida cuando se corría en el mes de Julio, justo después de las fiestas de Sacramenia. La gente llegaba de resaca y hala, a correr 21 kilómetros para hacer hambre. Lo cambiaron porque en el pueblo árboles, lo que se dice árboles, no hay, y las piedras no dan demasiada sombra. Las lipotímias, mareos y desvanecimientos eran demasiado habituales y antes de que se muriera alguno, pasaron la prueba al fresquito mes de Junio.La alternativa a la carrera era (y es) quedarte en la plaza del pueblo escuchando al tipo del micrófono dando voces de ánimo a los corredores. Este hombre merece un capítulo a parte. Es siempre el mismo, yo creo que ha estado en todas las ediciones, pero año tras año se supera a sí mismo. Me consta que algunos vecinos del lugar (jóvenes que se acuestan coincidiendo con el comienzo de la maratón) querrían que fuera un pelín menos efusivo y que se metiera el micrófono por..., pero en fin, es lo que hay... El pueblo es chiquito y los watios de potencia del micrófono, grandes. En lo que a mi respecta, estos últimos años sigo la prueba en bicicleta, es más cómodo y además haces amigos entre los corredores. Te dicen cosas bonitas como "hay que joderse, así cualquiera", "baja y suda un poco, capullo", "déjame la bici que tengo que alcanzar a mi primo que va delante", etc etc etc... La verdad es que no te dicen nada porque van con la lengua fuera, pero pensarlo, lo piensan, fijo... En una de mis pasadas por la plaza, el tipo del micrófono casi me tira de la bici con una de sus grandes frases, dedicada a los esforzados corredores: "Ánimo chicos....y QUE LA FUERZA OS ACOMPAÑE SIEMPRE!!!".... Dios, ni Yoda en sus mejores épocas....¡cómo lo vive!, ¡cómo lo vive!.
Sin más dilación vayamos a la carrera que da título a esta entrada. La categoría chupetín. Es la última carrera de la mañana, cuando más aprieta el sol. Se recorren apenas 200 metros, una vuelta a la Iglesia, distancia no homologada. En esta categoría se dan cita dos tipos de corredores. En primer lugar, los niños, de entre 0 y 5 añitos que llevan todo la mañana esperando su turno con el dorsal prendido al pecho. Conocen perfectamente el premio, una bolsa de chuches, pero en la mayoría de los casos no comprenden éso de "hay para todos", y simplemente quieren llegar a la meta, cuanto antes mejor, para recoger su regalo. En segundo lugar, los padres. El padre/madre de un chupetín es un hombre/mujer, de entre 25 y 40 años de edad, vestido de domingo, con gafas de sol y todo, y que casi nunca (salvo excepciones excepcionales) ha tenido la más mínima intención de correr la media maratón pero que es capaz de dejarse las muelas en un codazo para que su hijo coja una buena posición de salida. Dado que un niño de 3 años no tiene arraigado el concepto de "vuelta a la iglesia" en su pequeñito cerebro, los padres deciden acompañar a su hijo en el recorrido. Pero claro, se pican entre sí, y no sirve ir de la mano y al ritmo del niño, no no,... lo suyo es coger al niño en volandas y hala, a correr lo más rápido que se pueda camino de la ansiada bolsa de gominolas. ¡Mi niño el primero! El muchacho, que de correr sabe poco pero que es doctor ingenerio en chucherías, mira a su padre con cara de estar pensando: "pero vamos a ver father (ahora los niños salen medio bilingües), ¿no ves que la Cesarea (tienda de chuches) está aquí al lado y podemos comprar lo que nos dé la real gana sin
apenas esfuerzo?.. y sueltame ya la muñeca que me la rompes, y respira anda, respira, que te vas a ahogar!!!!... pero bueno, ¿quién es esta gente que me mira y me aplaude como si fuera Fernando Alonso?...anda, si está por ahí el tío Isaac sacando fotos, voy a saludarle, ¿qué pasa tío?.... ¡ay!,¡ay!,¡AY!, otro tirón para adelantar a xxxx el de la xxxx... ¡¡¡Hala!!!, la meta al fondo, ¡cuánta gente en la carretera, ¡echaros a un lado que tengo que pasar con mi padre!, ¿y dices que hay que pasar por ahí?, ¿por ese pasillito tan estrecho?, ¿entre la gente?, pero si esto parece el Tourmalet y yo Perico Delgado en sus buenas épocas... yo, yo, yo... ¡ya no quiero las chuches!... buaaaaaaaaa buaaaaaaaaaaaa..."El año que viene me hago con un pequeño y corro la carrera chupetín... Tinín, ¿me prestas a Diego?
P.D.: el domingo por la tarde hubo partido de fútbito... Los que no pudisteis asistir no os preocupéis, todo sigue igual que el año pasado: mucha emoción, goles inverosímiles, jugadas increíbles, luchas entre familias, y sangre en la cancha: nuestro amigo J.C. intentó partirle las costillas a un forastero con la nariz, pero ésta (la nariz) hizo palanca en el parqué y acabó magullada... resultado final: Sporting Melenas -4- Las Ketchup -5- y J.C. a casita con un esparadrapo en su enorme apéndice nasal.... Teniendo en cuenta que el Sporting Melenas lo patrocina una empresa de cabello artificial y que el mejor jugador del equipo es un calvo... no les veo mucho futuro a estos muchachos... seguiremos informando.
P.D.2: La frase del fin de semana la proporcionó un tendero del lugar reflexionando sobre su edad (creo que está jubilado), su hijo (que es quién lleva la tienda) y el precio de los pepinillos en vinagre... allá va:
"te voy a cobrar a 15, no sé si es a 15 o a 20, a 15 o a 20, mmmm a 15 o a 20,... bah, te cobro a 15 porque me da la gana y si luego es a 20 y me riñe mi chico.... pues mañana no me pongo, ¡hala!"
Si el precio de los pepinillos-en-vinagre era a 20, espero que el hijo del tendero no lea mi blog .... :) Pero si lo lees, que sepas que tu padre ya no quiere ponerse a despachar pepinillos-en-vinagre...
Saludos