El final de la crisis

"Desear lo vulgar es perderse en la masa maloliente del rebaño. Desear lo inverosímil es acercarse a la Divinidad. Querer lo inverosímil es ennoblecerse. Querer lo vulgar es un envilecimiento premeditado. Amar lo vulgar es sumergirse en la oscuridad de la nada. Amar lo inverosímil es avanzar de cara hacia el sol. El joven que se inclina hacia lo vulgar nace viejo. El viejo que se inclina hacia lo inverosímil es joven. Lo inverosímil es el sueño. Lo vulgar es el ronquido. La humanidad ronca. Pero el artista está en la obligación de hacerla soñar."
Enrique Jardiel Poncela

1 comentarios:

Nombre: Sianakrom dijo...

Ey qué chulo!!!
Ésta le encantará a Taisan.